Estas son preguntas que a varios workaholics (ó Workahólicos en spanglish) nos han asaltado en algún momento y no necesaria mente porque estemos agotados de realizar nuestras tareas. No, por el contrario; porque después de varios años de no hacer otra cosa más que consagrarme al trabajo (por encima de mis intereses artísticos y espirituales he incluso la convivencia con mis seres mas queridos) hoy me encuentro en medio de esta larga crisis económica y laboral con lo peor que alguien como yo puede enfrentarse: el temido y aterrador "tiempo libre" esa sensación de ocio que va de la mano con la típica frase "¿y ahora que chingaos hago?"
Mi primera opción es normalmente hacer lo que siempre he añorado poder hacer cuando tengo mucho trabajo como: leer, componer música, dibujar, meditar, hacer ejercicio, cocinar, llamar a mis familiares y amigos etc. No obstante que realizo estas y muchas otras actividades, el pensamiento de "estoy perdiendo el tiempo" persiste y me acosa por momentos sin dar señales de querer disminuir en lo absoluto.
Al analizar esta situación y plantearme muchas interrogantes, di con la opinión de algunos ilustres personajes (Séneca, Nietzsche, Russel y un taxista de la ciudad de Puebla entre otros) que se encargaron de atormentarse con este mismo cuestionamiento mucho antes que yo.
¿Y cual es mi conclusión?
Bueno al parecer el trabajo no es malo per se, lo que no parece ser algo natural es pasarse trabajando todo el tiempo y más aún desde la perspectiva que la gran mayoría de la gente trabaja, solo por el beneficio monetario y no por que su trabajo les proporcione satisfacción; como quien dice: "Trabajan en lo que sea con tal de obtener regularmente algo de DINERO".
Estos pensadores, filósofos y conductor de taxi argumentan que a los gobiernos no les conviene tener gente desocupada , ya que en el momento de no estar "haciendo algo" comienzan a cuestionar estructuras y a tener razonamientos individuales (se salen del rebaño), y por eso fomentan la creencia de que trabajando se progresa; pero aquí me gustaría hacer una pausa para cuestionarme lo siguiente:
¿Realmente el trabajar incansablemente todo el día ha mejorado nuestra vida? ó solo ¿nos ha metido en el juego del consumismo irracional? ¿Es acaso el trabajo una distracción más de nuestro amplio catalogo (Tv, religión, sexo, política, noticias, deportes, etc.)?
Es correcto trabajar pero ¿es el trabajo lo único? y si así lo crees ¿el realizar tu trabajo te hace sentir bien?
Al final de cuentas todos tenemos derecho al ocio, aunque en qué inviertas tu tiempo libre es decisión y responsabilidad propia.
Yo por mi parte creo que debemos utilizar ese tiempo de ocio; en cultivar cosas que perduren, que nutran nuestro espíritu, que nos hagan darnos cuenta de lo pequeños y efímeros que son nuestros problemas y anhelos en comparación con el universo que habitamos.
¿Y cómo saber cuáles son esas cosas?
Bueno, ¿si perdieras en este momento tu trabajo, sea cual sea, y tuvieras que dejar de consumir ¿que te quedaría?
¿Qué es eso tan peligroso que nuestros Gobernantes
temen que descubramos si pensamos un poquito?
Tal vez, si te das tiempo para pensarlo podrás encontrar tu propia respuesta.