La felicidad no es ese estado de euforia que nos han dicho, es una actitud, por lo tanto proviene de una decisión. En el momento que decides ser feliz a pesar de las circunstancias externas tu vida cambia de manera natural y este cambio comienza con la gratitud.
miércoles, 4 de enero de 2012
Inventos "Útiles" por Hermann Hesse
Verdaderamente son sólo los inventos útiles los que me repelen y de los que desconfío. En estas conquistas supuestamente útiles hay siempre un poso tan maldito, son todas tan mezquinas, tan poco generosas, tan cortas de aliento, se tropiezan tan pronto con el móvil que las ha impulsado, con la vanidad o con la ambición, y por doquier dejan estas útiles manifestaciones de la cultura un largo rastro de indecencia, guerra, muerte, miseria oculta. Detrás de la civilización, la tierra está llena de montañas de escoria y basura; los inventos útiles no solo traen consigo hermosas exposiciones mundiales y elegantes salones del automóvil: a remolque traen también masas de mineros de pálido rostro y mísero sueldo, enfermedades y desolación, y a cambio de poseer máquinas de vapor y turbinas la humanidad tienen que pagar con infinitas vejaciones a la imagen de la tierra y a la imagen del hombre, paga con arrugas en el rostro del obrero, con arrugas en el rostro del patrón, con la ruina del alma, con huelgas, con guerras, con un sinfín de cosas terribles y detestables, mientras que por el contrario, menor es el precio que hay que pagar por el invento del violín, o por la composición de las arias de Fígaro. Mozart y Morike no le costaron mucho al mundo, fueron gratis como los rayos del sol; cualquier empleado de oficina resulta más caro.
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