El único objetivo de la sociedad es consumir y sin darse cuenta son consumidos, la búsqueda de comodidad y la evasión de todo esfuerzo, son las consignas de una masa que se queja de la bota que oprime su cuello mientras le da lustre con su propia lengua.
Los abusos son cotidianos, hemos perdido la capacidad de percibir el dolor ajeno; somos producto de nuestros pensamientos y estos, son implantados; no provienen de la observación de la realidad interna y externa.
Alimentos cada vez más industrializados por los que pagamos altos costos, no solo monetarios sino también ecológicos y que merman nuestra salud, sin olvidar el agotamiento de los recursos del planeta que si aún no lo entendemos, son finitos.
Ciencia, religión y arte convertidas en engranes de la maquina trituradora de humanos.
La pregunta es ¿Que puedo hacer al respecto? Siendo tan solo un humano promedio, sin gran poder económico, sin un grupo de seguidores revolucionarios y con las mismas necesidades que todos.
Bueno hasta ahora la respuesta que me ha resultado es:
Apartate del sistema, depende de él lo menos posible.
- Siembra tu propia comida.
- Compra lo que necesitas y no todo lo que deseas.
- Si lo puedes crear con tus propias manos inténtalo antes de comprarlo.
- Deja de ver televisión.
- Comparte lo que no utilizas con quienes lo necesitan.
- Dedica todos los días tiempo a lo que más disfrutas.
Este conjunto de acciones hará por ti, tu familia y tu prójimo mucho más de lo que cualquier político, religioso, gurú ó científico te puedan prometer en una vida.
Los únicos requisitos son: voluntad y constancia, fácil no?.
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